El nombre que los Mayas daban al inframundo era Xibalbá.

La obra basa su visión del inframundo en leyendas recogidas en el Popol Vuh. El equivalente Maya del Libro de los Muertos de los Egipcios.

El inframundo es un lugar húmedo y obscuro de seres subnaturales, mitad humanos, mitad animales. Un lugar de vida y muerte que representa el paso bajo tierra para todos seres y todas las cosas antes de que puedan alcanzar la luz y florecer.

En las mentes de los Mayas, las dos dimensiones encima y debajo de la tierra existían simultáneamente con igual importancia en sus vidas. Una unidad entre la vida y la muerte, la luz y la obscuridad.

El inframundo definido por el ciclo del grano de maíz: El maíz, la cosecha sagrada de los Mayas. Esta semilla habiendo sido colocada bajo tierra o en Xibalbá debe sobrevivir a las plagas de la tierra que son los insectos y animales.

En la obra representamos estas plagas con los dioses del inframundo: el ciempiés, la rata, el armadillo, el murciélago y el pájaro. (Estas referencias en la obra se tomaron de glifos encontrados en el sitio arqueológico de Toniná).

Comparación: Glifos originales / La Obra





Ah Puch (Guardían del Inframundo)







The Smoker (representa el trance espiritual)